Módulo formativo 3

Módulo III
SOSTENIBILIDAD Y EL CAMINO

Grupo de Investigación Terceira Xeración
Universidade de Santiago de Compostela

¿Por qué es importante tener en cuenta la sostenibilidad en el Camino de Santiago?

La crisis ecosocial que enfrentamos, exige conocimientos sobre sus causas estructurales, transformaciones exigentes en nuestros sistemas de producción y económicos, así como cambios en nuestros comportamientos. El objetivo de esta unidad formativa es acercar conceptos clave sobre sostenibilidad y su papel en el Camino de Santiago.

Para ello se presentan cuatro bloques sintéticos que pueden ser complementados a partir de los enlaces insertados en cada uno de ellos. El primero aborda el concepto de sostenibilidad y desarrollo sostenible. El segundo la huella ecológica. El tercero nos acerca a la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Y, el cuarto, a la sostenibilidad aplicada al Camino.

I. DESARROLLO SOSTENIBLE Y SOSTENIBILIDAD

Las Dimensiones de la sostenibilidad

El marco de la sostenibilidad y los conceptos afines son complejos de definir por todos los matices que implican. En el año 1987, el Informe Brundtland definió el desarrollo sostenible como «aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones» (CMMAD, 1988, 59).

Para complementar esta definición es necesario tener en cuenta las diferentes dimensiones de la sostenibilidad. Las áreas fundamentales son:

Ambiental o ecológica

Social

Económica

Según se le dé mayor importancia a una dimensión o a otra, se generarán modelos y prácticas con una capacidad mayor o menor de transformación. En este sentido se habla de una sostenibilidad débil frente a una sostenibilidad fuerte (Gallopín, 2003; Gudynas, 2011; Herrera, 2020):

La Sostenibilidad débil

La sostenibilidad débil se basa en la incorporación de los temas ambientales al sistema económico. Es un abordaje que, aunque puede suscitar cambios, supone un esfuerzo menor. Es el enfoque de sostenibilidad más habitual.

Actualmente la sostenibilidad, muy especialmente la vinculada a lo ambiental (a lo verde) es uno de los reclamos utilizados por la publicidad y algunas empresas. En muchos casos se vincula a estrategias de mejora en los sistemas de producción, logística o al servicio ofertado. En otros, son iniciativas con pocas implicaciones reales. En lengua inglesa se utiliza el término Greenwashing (green, verde; washing, lavar o blanquear) para referirse a las estrategias publicitarias poco veraces o engañosas respecto a los compromisos medioambientales. Es fácil reconocer casos de este tipo en nuestro día a día. Por ejemplo, es habitual que las empresas energéticas adopten términos, rótulos y colores en su imagen corporativa vinculados a lo natural (azul o verde). Además, en los últimos tiempos casi todas las empresas, instituciones y organizaciones han insertado discursos, productos y procesos vinculados “a lo verde” y “a lo sostenible”, ser capaces de discernir las implicaciones reales de las medidas sin fundamento no siempre es posible.

La Sostenibilidad fuerte

La sostenibilidad fuerte fue representada en círculos concéntricos por la UNESCO (2012). El círculo interno representa a la economía, el siguiente a la sociedad y el círculo exterior al entorno ecológico, intentando hacer ver la dependencia de la economía en la sociedad y de esta en medio ambiente. Este enfoque dimensión supone cambios profundos en las organizaciones, los sistemas de producción y los hábitos de comportamiento y de consumo

Hoy, la tendencia es representar las dimensiones de la sostenibilidad en igualdad de condiciones. En este gráfico destaca el equilibrio entre los diferentes componentes del ámbito.

También es importante destacar la corresponsabilidad en los procesos de sostenibilidad.

«El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo»

II. LA HUELLA ECOLÓGICA

La huella ecológica es un indicador de sostenibilidad que pretende medir el impacto de una comunidad  o de una actividad sobre el entorno. Calcula la degradación ambiental derivada de la actividad humana expresada en cantidad de terreno biológicamente productivo que se necesita por cada persona para producir los recursos necesarios para mantener la actividad que se está midiendo. Se traduce en cantidad de superficie necesaria (calculada en hectáreas) para producir los recursos consumidos (energía, agua, combustibles, etc.) y para absorber los residuos que genera un/a ciudadano/a, una actividad, un país, una empresa, etc.

Su cálculo nos ayuda a comparar el impacto de la misma actividad realizada por varias comunidades o instituciones, o para establecer la evolución de la misma actividad en el tiempo.

Es posible medir nuestra huella ecológica personal. Este proceso ayuda a que cada ciudadano/a identifique las acciones que pueden afectar al planeta (WWF, 2024).

En este vídeo te explican cómo aproximar tu huella ecológica y a algunas recomendaciones para reducirla:

Camino Primitivo

  • Cada año generamos 50 millones de toneladas de residuos eléctricos en el mundo.
  • La producción de estos residuos crece 3 veces más rápido que los residuos urbanos.
  • De media, cambiamos de móvil cada 18 meses de media.

El volumen de chatarra informática crece entre un 16% y un 28% cada cinco años.

Deslocalizamos” nuestra basura electrónica, generando ciudades vertedero en zonas empobrecidas. El 15% del total de las cargas de toda clase transportadas en Europa son basura.

¿Qué llevas en tu bolsillo?

  • Coltán, oro, volframio y estaño son los denominados minerales en conflicto o de sangre. Son escasos, caros e imprescindibles para los componentes electrónicos. El Congo cuenta con el 80% de las reservas de coltán, controladas por grupos armados y origen de explotación, conflictos y grupos desplazados.
  • Una mezcla de materiales y componentes peligrosos para la salud y el medio ambiente si no son tratados adecuadamente al final de su vida útil: sustancias tóxicas como plomo, mercurio o cadmio.
  • Los programas informáticos requieren cada vez equipos más sofisticados y potentes, que favorece la sustitución periódica.
  • Existe una (in)cultura del malgasto y de la moda, que nos impele a una rápida renovación.

Para saber más:

Tecnología libre de conflicto (Alboan)

La Tabla Periódica celebró en 2019 su 150 aniversario, y ya llega a 118 elementos. ¿Quieres saber cuántos de los 90 elementos presentes en la natureza están en riesgo de desaparición en los próximos 100 años? La European Chemical Society (EUChemS) tiene publicada una tabla de referencia.

III. LOS GRANDES RETOS GLOBALES.
LA AGENDA 2030 PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE

La Agenda 2030

La Agenda 2030 se aprobó en 2015 por los 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas, entrando en vigor el 1 de enero de 2016. La Agenda 2030 contempla 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que se concretan en 169 metas, para ser cumplidos en el año 2030.

Los ODS se agrupan en las denominadas 5P: Personas, Planeta, Prosperidad, Paz y Alianzas (Partners).

Por primera vez, una agenda une bajo el mismo horizonte la erradicación de la pobreza y el compromiso con el planeta. En la iniciativa confluyen dos antecedentes:

I. Vía Pos-ODM.

En el año 2001, Naciones Unidas aprueba los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) con un período temporal de 15 años, marcando como límite temporal el año 2015. Se trataba de 8 objetivos centrados, sobre todo, en el ser humano.

Objetivos de Desarrollo del Milenio

II. Vía Río+20.

En el año 1992 se organizó la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo en Rio de Janeiro (Brasil): la Cumbre de la Tierra o Cumbre de Río. 172 gobiernos intentaban deter la destrucción de los recursos naturales insubstituíbles y la contaminación planetaria. En el año 2012 se repitió el encuentro, Río+20.

Los objetivos de Desarrollo Sostenible

La Agenda hace confluir ambos procesos en los ODS constituyendo un llamamiento universal a la acción para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y mejorar las vidas y las perspectivas de las personas en todo el mundo.

La Agenda se basa en los principios de la universalidad (aféctanos a todas las personas y a todos los países), en una dimensión integral (los ODS están relacionados entre sí y son dependientes) y en el lema de la Agenda 2030:

«no dejar a nadie  atrás»

IV. LA SOSTENIBILIDAD EN EL CAMINO DE SANTIAGO

La huella del Camino debería limitarse a la experiencia que marca a cada caminante.

¿Qué cuestiones implican a una ruta jacobea sostenible? Para responder a esta cuestión debemos tener en cuenta tanto el patrimonio natural como el inmaterial de las rutas jacobeas.

El Planeta

Evitar el deterioro de las rutas, cuidando y preservando el entorno natural. Los entornos naturales del Camino son únicos: cada paisaje, los bosques, los ríos y los mares, así como la fauna.

  • Respeta los senderos y no deteriores las zonas próximas.
  • Usa bien los “caxatos” o bastones de apoyo, preferiblemente deberían contar con una punta de goma.
  • Reduce al máximo los residuos. Es bueno para las rutas, y para ti, irás menos cargada/o. La reutilización, es imprescindible en el Camino. Y, si no queda más remedio, gestiona adecuadamente los residuos que generes. Utiliza los contenedores habilitados a lo largo de tu trayecto.
  • Planifica tus alojamientos con tiempo en relación a cada etapa, evitará desplazamientos innecesarios en vehículos entre etapas.
  • Aprovecha los productos locales. Encontrarás calidad y variedad en cada zona que atravieses.
  • Respeta los animales que encuentres en el camino. Disfruta de los animales salvajes que te cruces y no los pongas en peligro. Los animales domésticos pertenecen a las comunidades por las que atraviesas, no los atraigas a que te acompañen. Al final de la etapa habrán perdido su hogar y alguna familia los estará buscando preocupada.
  • El patrimonio cultural material es una expresión de las comunidades y de su historia, además de formar parte del entorno, respétalo y haz posible su conservación.

Sabías que...

En Ramil, una pequeña aldea de Triacastela (en Galicia, en la ruta del Camino Francés) encontrarás uno de los castiñeiros (castaños) centenarios más hermosos de Galicia. ¡Su tronco tiene un perímetro de 8,5 metros! Más info.

La Asociación Protectora de Animales del Camino (APACA) trabaja por conseguir un camino adecuado para los denominados “perregrinos”, mascotas caninas que viajan con sus dueños. En 2018 lanzaron la credencial y la compostela caninas, que han sido un éxito. Además, trabajan para reducir el abandono en el Camino. Más info.

Personas y comunidades

El patrimonio humano es el gran tesoro del Camino. La experiencia jacobea es una oportunidad en dos importantes direcciones:

  • Crecimiento e introspectivo personal;
  • Una rica experiencia con otros/as peregrino/as.

Además, podrás acercarte a la idiosincrasia de las comunidades locales a través de su población. Podrás conocer el patrimonio cultural inmaterial de cada zona, el desarrollo artístico, las costumbres y sus tradiciones a través de la sabiduría de sus gentes. El Camino de Santiago destaca por su patrimonio artístico, sus tradiciones, leyendas, mitos, lenguas y cultura.

Sabías que...

Galicia es un territorio lleno de leyendas y supersticiones. La noche de San Juan, el paso entre el 23 y el 24 de junio, se celebra la llegada del verano. Se trata de una fiesta pagana en torno a innumerables hogueras a las que se le atribuye capacidad purificadoras. La celebración de A Coruña está declarada de Interés Turístico Nacional. Más info.

Prosperidad

El Camino de Santiago es una oportunidad para el desarrollo de las comunidades que atraviesa. Sin embargo, conseguir un modelo de turismo sostenible requiere planificación y compromiso, para poder ofrecer servicios adecuados, así como respeto con las poblaciones locales. No siempre es fácil de gestionar el impacto de los peregrinos en el entorno de las comunidades.

Los procesos de turismo masivo empeoran la calidad de la experiencia de quien vive la experiencia y deteriora la vida de las personas locales. El auge jacobeo conlleva un riesgo importante en algunas zonas del Camino y muy especialmente en el punto final, Santiago, donde ya se habla del concepto de gentrificación, un proceso de remodelación de una zona, generalmente popular, que implica el desplazamiento de su población original por parte de otra de mayor poder adquisitivo y, en este caso, en tránsito. ¿Qué puedes hacer?:

  • Respeta las comunidades por las que avances.
  • Apoya la cultura y los productos locales.
  • Si es posible, realiza el Camino en épocas que no estén masificadas.
  • Evita los ruidos innecesarios, ya que pueden perturbar la vida silvestre, incomodar a los vecinos y a otros peregrinos que buscan reflexionar o caminar en silencio.

Sabías que...

Santiago de Compostela fue declarada Patrimonio Cultural de  la Humanidad por la Unesco en 1985. Es el cuarto municipio más poblado de Galicia, con algo más de 99.500 habitantes. El precio de la vivienda ha aumentado un 25% en los últimos  años. Más info.

Paz

Sin duda, realizar el camino es una oportunidad para ampliar nuestras relaciones humanas y ser capaces de desarrollar las denominadas capacidades blandas, vinculadas a la inteligencia emocional, el pensamiento crítico, la resiliencia o la gestión del cambio y los conflictos.

Se trata de una experiencia que favorecerá tu crecimiento persoal desde lo individual y endógeno. Cada vez más personas realizan el camino por su componente espiritual transformador. Sin embargo es una experiencia única para trabar nuevas relaciones, conocer gente nueva y ampliar tu horizonte social y comunitario.

Sabías que...

En la Edad Media, la realización del Camino era una de las penas impuestas por la comisión de delitos. En lugar de condenar a prisión u otras formas de castigo corporal, los jueces podían decidir obligar a ciertos delincuentes a realizar una larga y peligrosa peregrinación a Santiago.

Con los siglos, el Camino se ha convertido en una vía de civilización y de desarrollo cultural, artístico y social en toda Europa. Por ello fue declarado Patrimonio de la Humanidad además de convertirse en el primer Itinerario Cultural Europeo.

Alianzas

El Camino de Santiago, una comunidad global de entendimiento y respeto.

Asociacionismo y colaboración entre entidades e instituciones.

Sabías que...

El Camino tiene una larga tradición de alianzas y asociacionismo. A lo largo de su historia algunos/as peregrinos/as al regresar a sus localidades de origen, junto a otros caminantes que habían realizado el mismo viaje, crearon cofradía y asociaciones de diferente índole. En 1.120 ya se tiene constancia de la existencia de cofradías que surgen para dar apoyo a nuevos peregrinos que quisieran iniciar el viaje. Actualmente existe una potente red de asociaciones que realiza esta labor de soporte. Más info.