Creatividad

La creatividad es la capacidad de crear​ nuevas ideas o conceptos, de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, que habitualmente producen soluciones originales. A menudo, cuando hablamos de creatividad tendemos a pensar en una cualidad casi mística con dos rasgos inmutables. Creemos, por un lado, que es un atributo reservado exclusivamente a un limitado grupo de personas con mentes privilegiadas y, por el otro, que su potencial tan solo se manifiesta en algunos ámbitos de la realidad como, por ejemplo, la pintura, la literatura, la música y las artes en general. Esta creencia está tan extendida que la aceptamos como válida, aunque no se ajuste a la realidad, pues la creatividad es “una característica universal de la condición humana, propia de todo ser humano, ya que todos podemos en mayor o menor medida llegar a ser creativos” (Colom et al., 2012). Howard Gardner, impulsor de la teoría de las Inteligencias Múltiples, defiende que “una persona no es creativa en general, no se puede decir que una persona sea creativa. Debemos decir que es creativa en X cosa, ya sea en escribir, enseñar o dirigir una organización. La gente es creativa en algo” (Goleman, Ray & Kaufman, p. 30).  

Los logros de las personas a las que consideramos “genios” suele denominarse Creatividad con C mayúscula. No es este tipo de creatividad la prioritaria en educación ni en el contexto del proyecto Caxato. Lo verdaderamente importante para el sistema educativo en general y para el proyecto Caxato en particular es la creatividad con c minúscula. Todos tenemos inclinación por un ámbito en particular que nos despierta curiosidad y pasión. “Muchas personas no se contentan con hacer las cosas tal y como marca la rutina y se imponen pequeños desafíos, como preparar una comida de una forma un poco diferente…” o encontrar soluciones a problemas mundanos del día a día. Es poco probable que este tipo de creatividad cambie la historia de la humanidad, pero sí ejerce una influencia crucial en el discurrir personal de la vida humana, y genera un placer análogo al que sienten los creativos en C mayúscula (Goleman, Kaufman & Ray, 2000). Es importante tener en cuenta que la creatividad es un hecho social, no sólo psicológico que se da a partir del proceso de relacionarse con los demás” (Goleman, Kaufman & Ray, 2000, p. 37) de ahí la importancia de las relaciones sociales y de los vínculos para estimular la capacidad creativa de los seres humanos. 

Cuando hablamos de la creatividad hacemos alusión a una habilidad o capacidad educable, dado que las personas tienes un potencial creativo que nos permite crear soluciones compensatorias de nuestra pobre dotación para “adaptarnos fija e inmediatamente a las condiciones del medio ambiente más próximo” (SI(e)TE, 2012, p. 8) y por eso se considera tan importante estimular y educar la creatividad.  

El proyecto Caxato toma en consideración la dimensión y el potencial creativos presentes en todos los seres humanos y en todos los ámbitos de realidad cognoscibles que son susceptibles de educación para el fomento del espíritu creativo a lo largo de la vida, valiéndose de la metáfora del camino como ese fluir interior y exterior, transitando senderos en el espacio geográfico y, a la vez, generando experiencias vitales en eso que algunos han denominado “el camino interior” mediante la integración de las vivencias internas y externas.   

Referencias:

Goleman, D., Kaufman, P., & Ray, M. L. (2000). El Espíritu creativo. La revolución de la creatividad y cómo aplicarla en todas las actividades humanas. Vergara. 

Grupo SI(e)TE (2012). Creatividad, educación e innovación: emprender la tarea de ser autor y no sólo actor de tus propios actos. Revista de Investigación en Educación, 10(1), 7-22.  

Conceptos relacionados: educación a lo largo de la vida; competencias blandas; competencia cultural y artística; construcción simbólica; expresión artística