Motivación

Es un concepto básico en pedagogía y psicología. Su relevancia en el ámbito de la educación se centra en unirse a otros términos como enseñanza, aprendizaje y rendimiento en todas etapas y niveles del sistema educativo, pero es además determinante en la configuración del campo afectivo-emocional del ser humano. 

Para Gutiérrez (2004 y 2019) la motivación es un constructo hipotético que se deduce a partir de las conductas de las personas. Se define como el conjunto de procesos implicados en activación, dirección y mantenimiento de la conducta en sus tres componentes principales hacer, sentir y pensar, por lo tanto, es uno de los conceptos que define el campo afectivo-emotivo del ser humano.

La motivación establece las tendencias emocionales que guían o facilitan el logro de nuestros intereses y objetivos. Requiere cuatro habilidades: motivación de logro, compromiso, iniciativa y optimismo. 

  • Motivación de logro: Esfuerzo e impulso por mejorar o satisfacer un determinado criterio de excelencia. Las personas con motivación de logro se orientan hacia los resultados; poseen motivos e intereses muy fuertes para cumplir los objetivos; son exigentes en la realización; no vacilan en afrontar objetivos desafiantes y en asumir riesgos calculados; recaban la información necesaria para reducir la incertidumbre y descubrir formas más adecuadas de llevar a cabo las tareas en las que se hallan implicados/as; aprenden a mejorar su desempeño. 
  • Compromiso: Capacidad de asumir la visión y los objetivos de un grupo, organización, institución o empresa. Personas dispuestas a sacrificarse en aras del objetivo superior de la entidad; encuentran sentido en su subordinación a una misión, visión y valores más elevados; recurren a los valores esenciales del grupo para clarificar las alternativas y tomar las decisiones adecuadas; buscan activamente oportunidades para cumplir los valores del grupo. 
  • Iniciativa: Prontitud para actuar cuando se presenta la ocasión. Personas dispuestas a aprovechar las oportunidades; persiguen los objetivos más allá de lo que se refiere o se espera de ellas; no dudan en saltarse las rutinas cuando sea necesario para llevar a cabo el trabajo; movilizan a otros a emprender esfuerzos desacostumbrados. 
  • Optimismo: Persistencia en la consecución de los objetivos a pesar de los obstáculos y contratiempos. Insisten en conseguir sus objetivos perseverando ante las dificultades operando más desde la expectativa del éxito que desde el miedo al fracaso; consideran que los contratiempos se deben más a circunstancias controlables que a fallos personales. 

Referencias:

Gutiérrez, Mª C. (2004). Afectividad y aprendizaje educativo. Hacia una Pedagogía de la Prevención (Tesis Doctoral). Santiago de Compostela, Universidad de Santiago de Compostela. Facultad de Ciencias de la Educación. (Tesis publicada por la USC en formato CD-ROM con el ISBN 849750-325-2). 

Gutiérrez, Mª C. (2019). Construir el ámbito de la afectividad. Educando la dimensión afectivo-emocional. En J. Vera Vila (Coord.) Formar para Transformar. Cambio social y profesiones educativas (pp. 89-92). GEU Editores. 

Conceptos relacionados: Inteligencia Emocional; educación permanente/educación a lo largo de la vida;